S E S I O N E S Pelvis

En nuestros recorridos de observación, nos encontramos con un espacio que visualmente nos lleva a pensar la pelvis. Entendiendo ese espacio como si fuera la pelvis. La escalera reflejaría el coxis, sacro y continuación de la columna vertebral. La locación central al término de la bajada de la escalera reflejaría la cavidad pélvica  mayor, y los caminos continuos a la derecha y a la izquierda reflejarían la articulación cadera fémur y continuación de las extremidades inferiores (piernas).

Para entrar y habitar este espacio, decidimos abordar el movimiento desde la pelvis individual de cada una de las performers, así como también entrar en el movimiento que el espacio-pelvis nos proponía recorrer. De esta manera entramos en una resignificación del espacio natural del pasaje Templeman intersección pasaje Galves, con nuestro recorrido performativo, pero cohabitando con el espacio real de transito de esas calles.

Frente a los encuentros que iban ocurriendo, planteamos ver que si se quería o no entrar en ese encuentro. Y sí entraban en un encuentro más profundo nos conectamos con la sensación líquida, como estado de fluidez.

Revisamos como referente a la Artista Lotty Rosenfled 

LA HULLA como manifestación de la presencia de un cuerpo, grabar a traves de la marca de un cuerpo. ¿Como evoluciona una huella de un cuerpo con otros cuerpos? ¿como estas huellas construyen y enlazan nuevos encuentros y redes? La posibilidad de una mixtura de huellas hacen posible la presencia/ausencia implicita de varios cuerpos en un mismo espacio, generando un espacio colectivo en un único punto.  La marca, la identidad, la simultaneidad. 

El Aleph (de José Luis Borges)

Confeccionamos un modelo de Tensegridad de la Pelvis para entender y visualizar, la cadena ligamentosa y estructural de sostén de la pélvis, así mismo decidimos salir a caminar ésta observación para recoger nuevas observaciones

Pensamos en el sostén pelvis para con las piernas, y consideramos que en una posición estable de pie pasamos a la marcha en la medida que perdemos la estabilidad de una pierna para volver a estar estables y así sucesivamente avanzamos (caminamos)

Observamos que en un terreno inclinado (cerro) el ascenso y descenso genera una variación en la conexión pubis ombligo, así como también la inclinación para equilibrar la bajada, varía la proyección de los isquiones hacia delante o atras. Y a su vez el avanzar hacia delante o en retroceso, modifica cada uno de los apoyos (pies), al entrar y salir en contacto con el piso.

En una posible situación de inestabilidad que promueva la caída, de manera natural bajamos inmediatamente la pelvis al piso, como forma de facilitar la caída.

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